Amsterdam es mundialmente conocida como una de las ciudades más tolerantes, liberales y cosmopolitas. Descubre una ciudad en la que puedes ver una bicicleta por cada habitante y donde se encuentra el carril-bici con más kilómetros del mundo. Un carril-bici que posee prioridad sobre los coches y los tranvías. Siéntate sobre los muros de piedra que rodean a los canales que atraviesan la ciudad y contempla cómo los holandeses lo navegan en sus botes.

Visita la histórica Casa Museo de Anne Frank, que escondió durante la Segunda Gurra Mundial a una familia judía ante la ocupación nazi. Viaja al pasado en el interior de la claustrofóbica vivienda y contempla el verdadero diario de Anna, que posteriormente se ha hecho famoso.

No podrás irte de Amsterdam sin pasear por las calles de su Barrio Rojo. Un barrio en el que lo inseguro se vuelve seguro. Se trata de un barrio que cada año atrae a miles de turistas. Contempla los escaparates bañados de neones rojos.

Acércate a la Dam Square, la más conocida de todo Amsterdam, y contempla como se convierte en un punto de encuentro entre todo tipo de personas, de estilos…

Conoce el Palacio Real y si tienes suerte y coincides con el Día de la Reina podrás vivir en persona el día más grande para todos los holandeses que se celebra con fiesta por todas las calles de la ciudad y bajo el color naranja.

Fotografíate bajo el símbolo principal de Holanda, el último molino tradicional de la región. Respira cultura y tranquiladad en museumplein, una zona donde se encuentran todos los museos de Amsterdam, como el Rijskmuseum que contiene muchas obras de importante valor histórico como las del famoso artista Rembrandt. También puedes visitar el Museo de Van Gogh y descubrir las piezas más representativas de toda su obra.

Visita el popular y conocido Mercado de las flores de Amsterdam y descubre los cientos de tipos de flores y plantas que aguarda en su interior. Después de recorrerlo sabrás que nunca has estado en ningún lugar semenjante.