Dentro de uno de los viajes que realicé por Australia, hubo un sitio que realmente me impresionó: Uluru, más conocido como Ayers Rock


¿Que lo hace tan especial?

En mi caso, llegaba en avión, procedente de Sydney, maravillada por su arquitectura, su gran Opera, y por ser una ciudad realmente moderna.

Al mirar desde la ventanilla del avión, y ver en medio de uno de los desiertos más grandes del mundo una inmensa roca de color rojo, la confusión es inevitable. Estamos hablando de un monolito de casi 400 metros de altura y una antigüedad de más de 500 años.

Pero lo mejor está por venir: Ayers Rock cambia de color según la iluminación, tanto a lo largo del día como en las diferentes estaciones del año: Impresionante ver el contraste del cielo azul con el color rojizo de “la roca”.

A la hora de pasar noche en Ayers Rock no penséis en grandes lujos. Hay muy pocos hoteles, y bastante caros. Pero la verdad, para el poco que tiempo que vas a pasar en la habitación….me explico, a las 5 de la mañana debes levantarte si no quieres tener toda tu vida remordimientos de haberte perdido uno de los amaneceres más espectaculares del mundo, merece la pena ir a la roca y ver como va cambiando de color a medida que sale el sol. (Id abrigados porque las temperaturas en el desierto son extremas)

Deciros que igualmente bonito es ver el anochecer en Ayers Rock. Nosotros contratamos una excursión “Sounds of silence”, que consistía en llevarte cuando se va metiendo el sol a una parte de la roca donde tienen un “gran montaje” en medio de la nada: mesitas con manteles, velas encendidas, camareros, vino, y te enseñan tradiciones aborígenes. Visto en un catálogo nunca la hubiera cogido, porque parece la “típica excursión sacadinero para el turista”, y en realidad eso es, pero aún así….la volvería a repetir, hasta eso allí es impactante.

 

+ Imprescindible una vez allí visitar los Montes Olgas y el Centro Cultural Aborigen

++Tienes la posibilidad de escalar el monolito, si el tiempo lo permite y tú ética, porque nada más llegar los  aborígenes Anangu nos suplican a los turistas que no escalemos su roca, ya que para ellos es un lugar sagrado.

 

(Nuria , RRHH Nautalia)