Bakú es la capital de Azerbaiyán, un país eurasiático situado en el Cáucaso, al borde del mar Caspio. La ciudad ha experimentado un desarrollo espectacular en los últimos años. Gracias a su economía pujante basada en la extracción y exportación de petróleo, este exótico destino ha crecido en muy poco tiempo.

Pero no sólo de petróleo vive Bakú. Su rápido ascenso se ha debido también al enorme interés turístico generado por su rico patrimonio histórico. El centro de Bakú está formado por la “ciudad vieja” fortificada, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000. Ésta es la parte de mayor belleza de Bakú.

La “ciudad vieja” es realmente pintoresca y conserva un laberinto de callejuelas empedradas y edificios de gran antigüedad. Los más destacados son la Torre de la Doncella, con una increíble vista sobre el puerto, el Palacio de los Sirvansás, los baños persas, la mezquita del Viernes y dos serrallos de caravanas o antiguas fondas. Además, la muralla que rodea esta zona está construida en el siglo XII.

Por otro lado, la parte moderna se encuentra más allá de las murallas. Sus calles y sus edificios suben por las colinas que rodean la bahía de Bakú. En la ciudad destaca sobre el resto de los edificios, por su gran altura, la Torre TV Bakú, que mide 310 metros. También es notable el bulevar de Bakú, uno de los lugares más transitados de la capital azerí que se extiende a lo largo de casi 4 kilómetros en la costa sur del mar Caspio. Por último, la más reciente creación de Bakú es el Bakú Crystal Hall, un recinto con gran presencia ubicado en la orilla del mar.

Está claro que Bakú será una ciudad de moda en no mucho tiempo… ¡Adelanta a todos y visita la capital de Azerbaiyán!