Berlín es la capital de Alemania que, con sus 800 años de vida, se ha convertido en  la ciudad más joven de toda Europa.  Su alternativismo, vanguardismo y modernidad la diferencian del resto de las ciudades europeas.

La Puerta de Brandenburgo es uno de los principales monumentos que debes visitar.  Se construyó en 1788 y tiene una altura de 26 metros. Ha sido el escenario de varios actos simbólicos como: el icono del Partido Nazi, la puerta de acceso durante la Guerra Fría o la celebración de la caída del Muro en 1986.
El Muro es otro elemento descriptivo de la ciudad. La República Federal Alemana la construyó en 1961, con una extensión de 160 km, y dividió a  Berlín en dos partes durante 28 años.  El objetivo era impedir el éxodo masivo de la poblacion emprobrecida tras la Guerra. Para aquellos que siempre volveis a casa con un recuerdo, hay tiendas en las que podeis comprar trozos del Muro.
Entre monumento y monumento haz un descanso y disfruta de uno de los mayores placeres de Berlín, su gastronomía. Prueba las sabrosas “currywurst”  (salchicha en lonchas mezclada con tomate y curry) y acompáñala con la auténtica “berliner budweiser” .
Tacheles es un centro cultural que empezó siendo utilizado por el partido nazi,  que más tarde quedó en ruinas tras los bombardeos de la Seguna Guerra Mundial y que posteriormente un grupo de jóvenes artistas lo “okuparon” y hasta el día de hoy lo mantienen en funcionamiento. Admira todos los frescos que exponen, los grafitis o disfruta de un café mientras contemplas uno de los muchos  espectáculos que ofrecen.
El Parlamento Alemán de Berlín se encuentra en un edificio histórico que ha sido renovado y modernizado. Conservando la estructura y se le añadió un elemento más llamativo una cúpula de cristal. Los visitantes pueden subir, gratis,  hasta la cúpula.
La Torre de Televisión alcanza los 368 metros de altura y  es la estrucutura más alta de la ciudad.  Se construyó en 1969 para demostrar la superioridad tecnológica de la alemania  del este. En  su interior contiene un restauramte en el que puedes comer mientras difrutas de una impresionante panorámica de la ciudad.
Muy próximo a la Puerta de Brandenburgo está el Monumento al Holocausto de Berlín formado por 2.711 columnas de hormigón, de diferentes alturas, construidas en homenaje a los judios  de europa que fueron asesinados. Es un laberinto al que puedes entar  desde cualquier punto y recorrerlo en la dirección que quieras. Cuando te encuentres en su interior experimentarás sensaciones que nunca habías llegado a sentir.