Después de todo el año trabajando por fin ha llegado el verano, y con él las vacaciones, ese momento en el que podemos relajarnos, dejar de madrugar, aparcar el estrés, disfrutar del tiempo libre y, en definitiva, desconectar de la rutina.

A mí personalmente, durante estos días tan esperados me gusta tumbarme en la playa a leer un buen libro y adentrarme en su historia sin preocuparme del paso de las horas.

Este verano he leído “La sombra del viento”, un libro que te permite unir realidad y ficción, trasladar la historia a las calles de Barcelona y explorar los rincones de la ciudad de una forma diferente.

La historia comienza en el centro de Barcelona, en La Rambla de Santa Mónica.

El Sr. Sempere lleva a su hijo Daniel a conocer un lugar secreto con la promesa de no desvelar a nadie la existencia del mismo, el Cementerio de los Libros Olvidados. En Arco del Teatro podemos ver este edificio grande y viejo donde se han ido aglomerando a lo largo del tiempo multitud de libros de autores desconocidos para evitar su destrucción. La primera vez que alguien entra allí tiene que adoptar un libro y protegerlo. Daniel escoge “La sombra del viento”.

En el transcurso de la historia, el libro que elige el protagonista le hace recorrer numerosas calles de Barcelona como la Plaza Real, la Calle del Call, la Baixada de la Llibreteria, la Calle Argentería, la Calle Montcada o la Plaza de Santa María del Mar, siguiendo las huellas de su autor, Julián Carax. Pasear por estas calles como lo hace el personaje de la novela, te hace fijarte en los detalles y disfrutar de una forma más intensa tanto de la ciudad como del libro.

En Els Quatre Gats se conocen los padres de los protagonistas, y en la Calle Sta. Ana, junto a la Plaza de la Iglesia, vive la familia Sempere.

Si has leído el libro te aconsejo descubrir cada rincón siguiendo el paso de Daniel, y si conoces Barcelona te gustará leer la novela y situar al personaje en cada uno de sus escenarios.

¡Anímate a unir realidad y ficción!

(Olga, oficinas centrales Nautalia)