Una de nuestras compañeras de Eibar nos ha escrito para contarnos acerca de uno de los parajes naturales más hermosos de España, la Selva de Irati.

Este rincón navarro es uno de mis lugares favoritos y espero que si lo visitáis, también llegue a ser el vuestro.

Situado en una cuenca rodeada de montañas, entre los valles de Aezkoa y Salazar, la Selva de Irati es el segundo hayedo-abetal más extenso y mejor conservado de Europa, después de la Selva Negra de Alemania. Un bosque que sorprende sobre todo  por su estado casi virgen.

Es el lugar al que me gusta ir cuando necesito desconectar del mundo, ”resetear” y empezar de nuevo. Cada vez que lo visito me brinda miles de sensaciones nuevas, distintas cada estación del año.

Podéis buscar alojamiento en cualquiera de las casas rurales de las poblaciones de alrededor: Ochagavía, Aribe, Ezcaroz, etc. Además de sentirte como en casa, podrás disfrutar de la gastronomía típica de la zona, otro aliciente más para mi escapada.

En verano me encanta perderme por sus caminos, preparados para travesías a pie o BTT, siempre a la sombra de las hayas centenarias; escuchar el sonido del río Irati o bañarme en él es un plan ideal para huir del calor.

En otoño podrás relajarte escuchando el ruido al pisar las hojas secas caídas, observando el arco iris de colores dorados y ocres que ofrecen los árboles; pasar horas buscando setas y hongos para la cena o apreciar las habilidades de caza de las aves rapaces; todo ello conseguirá que no sepas dónde fijar tu mirada.

En invierno, si hay suerte y es año de nieves, el plan que os propongo es alquilar unos esquís de fondo o unas raquetas y descubrir los inmensos senderos colindantes, hasta llegar a las cabañas de los pastores o los Bunkers de la guerra mundial que aún existen por la zona.

En primavera la selva se convierte en un jardín en flor, una delicia para nuestro olfato; los pastores vuelven a las montañas con sus ovejas después de pasar el invierno a resguardo, dispuestas a pastar para luego ofrecernos los mejores quesos.

La Selva de Irati es un rincón de contrastes, un tesoro natural que tenemos muy cerca,  os animo a todos a visitarlo y seguir conservarlo para que  muchos años.

(Irati Ayerza, Oficina de Nautalia en Eibar)