Jerusalén es una de las ciudades más antiguas del mundo. Está situada en los montes de Judea, entre el mar Mediterráneo y la ribera norte del mar Muerto.


La capital de Israel se ha extendido bastante más allá de los límites de la Ciudad Vieja, el ‘casco antiguo’ de la actual Jerusalén. Esta parte, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981, mide unos 0,9 km2 y, hasta la década de 1860, formaba el entramado urbano de la ciudad en su totalidad. Sin embargo, en nuestros días ha alcanzado un área de 125,1 km2 si se incluye Jerusalén Este.

En Ciudad Vieja de Jerusalén se encuentran sitios muy importantes para varias religiones. No en vano, Jerusalén es considerada una ciudad sagrada por tres de las mayores religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el islam.


El Muro de las Lamentaciones, último vestigio del Templo de Jerusalén, junto a la Explanada de las Mezquitas, también llamada Monte del Templo, son los lugares más sagrados del judaísmo. La Mezquita de Al-Aqsa, el tercer lugar más importante para el islam y la Cúpula de la Roca, que según la tradición musulmana se construyó en honor a Dios, son los lugares propios del islamismo en Jerusalén. Y el Santo Sepulcro, llamado también Gólgota, es donde se produjo, según los Evangelios de la religión cristiana, la Crucifixión, enterramiento y Resurrección de Cristo.

A pesar de que Jerusalén es reconocida principalmente por su significado religioso, la ciudad también alberga muchos otros lugares artísticos y culturales: el Museo de Israel, que atrae a casi un millón de visitantes por año, el Jardín Botánico de Jerusalén, de 5 hectáreas de extensión… ¡y muchos más!

Así que no lo pienses, ¡visita Jerusalén con Nautalia! y ¡descúbrelos!