Nuestra compañera Susana nos ha mandado su relato de Kenya, casi parece que nos ponemos de acuerdo para escribir sobre un mismo tema. Hace unos días publicábamos el post de nuestra compañera Mónica que nos contaba su Viaje por África, pero no nos cansamos de los grandes relatos, de los consejos prácticos y de las anécotas de viajes!

Nairobi, luminosa, colorida, cálida, ruidosa, amable en la recepción, miras, paseas, compras, te sorprendes  y de pronto, silencio… Llegas a Amboseli, me esperaba que Kenya iba a ser, árido, seco, llano…y te encuentras con el Monte más alto de Africa, el Kilimanjaro y lo observas porque estás a sus pies nos dejó sin palabras.

Es un pico nevado eternamente, aunque se te quemen las piernas, (cuidado con el sol), porque llevas media hora callado, observándolo, sólo mirar, eso es lo que tienes que hacer en Kenya, y dejarte llevar por la tranquilidad de sus alojamientos, lodges tremendamente preparados para acoger a los turistas, con todo lujo de detalles, buffets internacionales, espectáculo masai mientras cenas al aire libre, rodeado por antorchas. Cuando vas a tu alojamiento te explican que te acompaña alguien del hotel con una antorcha para espantar a los “bofalos” que se pueden acercar.

Tras las primeras noche en Kenya y sin palabras, al amanecer te llevan en una ”vans”, para recorrer todo el parque,  contemplas la manada de leones debajo de un árbol y te dan ganas de salir a acariciarlos, prohibido, no asomes ni la mano, y de pronto, look!!!, dice el chófer-guía, “elefants”, el más pequeño engancha la trompa en su inmediato superior, dan un tranquilo paseo…

Llegas al lago Naivasha, nuestro segundo parque, y ya hace días que nos hemos quedado sin palabras, está plagado de flamencos que se posan tranquilos, no sabemos si sobre el agua o sobre los “rinos”, pero nos animamos a hacer un paseo en “barca” por el lago. Todavía quedaba lo mejor.

Masai Mara…lodge increible, alojamiento y comida impresionantes y todo el reino animal, bofalos, elefants, cibras, simbas, jirafs, rinos, hipos y cocodrils…todos.

Al amanecer nos esperaba un paseo en globo para contemplar Kenya desde lo alto. Haces fotos y silencio, sólo contemplas, look, look… bajas del globo cuando ya ha amanecido y te espera un desayuno en mitad de Kenya, en mitad de Masai Mara, en mitad del Mundo, con música y bailes de una tribu masai, con champán… y de regreso a Nairobi. Creíamos que no nos quedaba ya nada más para sorprendernos cuando nos llevaro de excursión para ir a cenar al restaurante Carnivore, nos dimos un homenaje nuestra última noche en este país maravilloso, te recomiendo que pruebes toda la comida, especialmente la carne de cocodrilo.

Sobrevolamos Kenya, y finalizamos el viaje en las Islas Seychelles, esta vez descubrimos un lugar paradisíaco, una gente encantadora, alegría, colores, un lujo de alojamientos. Un Océano Indico, trasparente, de un turquesa que deslumbra, que te cubre el agua del mar hasta el cuello, metes la cabeza y ves tus pies.

Hicimos una excursión a una de las miles de islas que rodean la principal, Mahe,  y sólo con unas gafas y un tubo (snorkel), descubrimos el mundo submarino. Comimos una langosta recién pescada a un precio de risa, nos alquilamos un “buggie descapotable”, te lo recomiendo, conducen por la izquierda y hay que tener cuidado, pero recorres la isla a tu aire, ves a sus gentes tranquilas, niños uniformados que caminan a la escuela, y te metes en la capital, Victoria, pequeña, llena de casas blancas, bajitas, con ventanas azules, el mercado, el puerto…

Y por pena que te de, todo lo bueno se acaba, pero las fotos y los recuerdos de un Viaje Impresionante, se quedan contigo para siempre.

(Susana , oficina de Nautalia C/Serafín Olave, 15 Pamplona)