Uno de los compañeros de Oficinas Centrales nos descubre uno de los aspectos más desconocidos de Londres, su red de Canales subterráneos. Atrévete a descubrir las rutas más interesantes con su relato.
A finales del siglo XIX, los suburbios de Londres vivieron con terror los crímenes cometidos por uno de los asesinos más célebres de la Historia: Jack el destripador.
La forma en la que extraía los órganos internos de algunas de sus víctimas llevó a pensar que el asesino tenía conocimientos anatómicos o quirúrgicos. Una capacidad que podríamos aplicar también los turistas a la hora de diseccionar las ciudades que visitamos ¿Porqué quedarnos en la superficie, en el tópico, en la postal?

Bajo una piel plagada de monumentos, museos y pubs legendarios, en el interior de Londres se esconde una red de canales, más compleja que la de Ámsterdam y bastante más sorprendente que la de Venecia. No, los porros no se venden como tulipanes, ni existe (que se sepa) ningún puente de los suspiros, pero dejarte arrastrar por sus corrientes te permite conocer esta metrópoli desde la retaguardia y navegar por la esencia de su Historia.
Para informarse, lo mejor es visitar el London Canal Museum (Museo de los Canales de Londres) situado en la zona de King’s Cross. Un antiguo almacén de hielo construido en 1862 para Carlo Gatti, el famoso fabricante de helados. Pero, sin duda, nada como recorrerlos; en barca (hay excursiones concertadas) en bici o a pie. Las posibilidades son infinitas, pero os recomiendo dos rutas fáciles que conozco bien: La primera, salir desde “Regent´s Park” hasta el mercado de Camdem Town. Un largo paseo en el que te saldrán al paso la curiosa Little Venice o el mismísimo Zoo londinense.
La segunda es más íntima y parte de no muy lejos del barrio donde Jack cometía sus crímenes: Whitechapel. Este trayecto nos llevará a disfrutar del Victoria Park y, si lo hacemos en sábado, llegar hasta el Brodway Market: un pequeño mercadillo que contiene el sabor del Londres más contemporáneo. Pero hay muchos más. Todos plagados de inaccesibles mansiones georgianas, puentes de piedra escoltados por sauces melancólicos y silenciosas bandadas de patos salvajes. Y por todas partes podrás encontrar oscuros rincones donde el espíritu de Jack parece seguir buscando víctimas para diseccionar.

Esta vez serás tu el que destripe una ciudad siempre entregada a los visitantes curiosos.
(Fernando, Oficinas Centrales)