A menudo nos referimos a Europa como el “viejo continente” haciendo hincapié en su innegable, a la par que atractivo, carácter histórico. Aunque Europa es el segundo continente más pequeño del mundo, alberga un interesantísimo legado histórico, artístico y cultural digno de conocer. Hay quién dice que no hace falta irse muy lejos para contemplar auténticas maravillas. Y razones no faltan para dejarse envolver por su ambiente que mezcla historia y modernidad.  No cabe duda de que Europa reúne infinitas posibilidades que permiten al viajero explorar las reliquias del viejo continente. Ya vimos en nuestro Top 5: destinos de moda que las capitales europeas no pasan desapercibidas. A continuación repasamos los 5 destinos europeos imprescindibles de este 2013.

1. Lisboa es la capital de moda. Quizá sea el resultado de combinar pasado y presente parte de su encanto. Con olor a mar, Lisboa contempla unas vistas espectaculares del océano Atlántico atesorando una de las culturas más ricas de toda Europa. Hace ya 3.000 años que Lisboa cautivó a los fenicios y después lo hizo con los griegos, romanos, visigodos y musulmanes. Si viajas a Lisboa no dejes de visitar la Plaza del Rossio, situada en La Baixa, una de las plazas más animadas de la ciudad. En pleno centro neurálgico de Lisboa el viajero encuentra tiendas, bares y restaurantes muy variados. Aunque si de plazas hablamos, no olvides acercarte a la Plaza del Comercio. Antes conocida como la puerta de Lisboa porque allí arribaban los barcos mercantes, lugar donde se situó el Palacio Real antes de ser destruido por el terremoto en 1755. Lisboa es la última ciudad por la que cruza el río Tajo antes de su desembocadura en el Océano Atlántico y pasa por el Puente Vasco da Gama, que con 17,2 kilómetros de largo se ha convertido en el puente más largo de Europa. Un consejo: El tranvía es una buena opción para recorrer los diferentes barrios de la ciudad.

2. Praga: En cada rincón de la capital checa se respira un ambiente bohemio, capaz de transportarnos a un escenario propio de cuentos de hadas. Conocida como “la Ciudad de las Cien Torres”, nos envuelve de magia mientras recorremos sus plazas, calles, museos, iglesias, palacios, jardines y, por supuesto, sus torres.  Un paseo por la Ciudad Vieja con parada en la Torre del Reloj, un mirador con vistas al casco histórico de la ciudad que atrapa al viajero y le contagia de encanto en un abrir y cerrar de ojos. Si se prefiere contemplar palacios, castillos y monumentos históricos en un estado de conservación bastante aceptable teniendo en cuenta el paso del tiempo y la guerra, entonces no puede faltar en nuestro itinerario dedicar un día a la Ciudad Pequeña. Otros puntos de interés turístico son el Barrio judío y la Ciudad Nueva son; sin olvidar Vyšehrad, la cara más desconocida de Praga y, sin embargo, una de las más espectaculares.

3. Viena es, sin lugar a dudas, la ciudad de la música. Por ella han pasado los compositores más aclamados de todos los tiempos. Strauss, Schubert, Beethoven, Mozart, Haydn, Brahms la han coronado como la capital mundial de la música. Cada 1 de enero es una tradición disfrutar del Concierto de Año Nuevo de la mano de orquesta filarmónica. A orillas del río Danubio, la capital austriaca nos evoca a una época anterior, llena de esplendor y con un toque majestuoso cuya máxima expresión es Sisí, la bella emperatriz convertida en figura de culto. Se recomienda visitar la Catedral de San Esteban, el Parlamento, la Escuela Española de Equitación, el Parque de Stadtpark y el palacio de Schönbrunn, la antigua residencia de verano de la familia real vienesa,  el palacio Hofburg, que en su día fue residencia de los Habsburgo, y el Palacio Belvedere que hoy es un museo de arte.

4. Dicen de Ámsterdam que es la “Venecia del norte”, pues está rodeada de agua y cuenta con más de 1000 puentes. Sus canales convierten a la ciudad en una inolvidable estampa con un telón de fondo de película: más 2500 viviendas flotantes. Ámsterdam nació como un pequeño pueblo pesquero allá por el siglo XII. Desde entonces, ha crecido exponencialmente hasta convertirse en la ciudad liberal que hoy presume ser. La capital de los Países Bajos es apta para recorrerla en bicicleta, pues está perfectamente acondicionada para los ciclistas, incluso casi mejor que para los peatones. La Plaza Dam, la casa de Anna Frank, el Barrio Rojo, el Vondelpark, el Museo de Rembrandt, el mercado de las flores y la Heineken Experience son los principales atractivos turísticos que se recomiendan visitar.

5. Bruselas se ha instituido como el corazón de Europa. Es la sede de diversas instituciones europeas como el Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo, situados en el barrio europeo; así como el Comité Económico y Social Europeo y del Comité de las Regiones y otras representaciones de los Estados miembro de la Unión Europea. En Bruselas no hay excusa para no probar la cerveza belga que dispone de más de 450 variedades. Otro de sus reclamos culinarios son los gofres que venden prácticamente en cada esquina de la ciudad, y que se sirven acompañados de frutas variadas, nata, chocolate, etc. Sorprende la diversidad de estilos arquitectónicos que conforman la Plaza Grande, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998. Cuando uno visita por primera vez el Manneken Pis, suele esperarse una escultura de mayores dimensiones. Sin embargo, tan solo mide 50 centímetros. También cabe destacar la Catedral de Bruselas, el Palacio Real, la Basílica del Sagrado Corazón, el Palacio Cincuentenario y el Atomium. También puede ser una buena oportunidad para descubrir el encanto de Brujas, Amberes o Gante.

Como hemos visto Europa aguarda un encanto sin igual. Tan solo hemos hablado de 5 capitales europeas, pero su belleza trasciende a todo el continente europeo. Precisamente su interés turístico reside en su herencia, fruto del paso de las más diversas civilizaciones.  ¿Y tú conoces nuestras cinco propuestas? Con Nautalia Viajes podrás hacerlo con todas las comodidades y a un precio exclusivo.

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