Teníamos ganas de algo tranquilo, que pudiéramos disfrutar del paisaje, pararnos cuando quisiéramos y que al final tuviéramos un poquito de playa…pero sin los agobios del Levante. Y además saliendo de Madrid en pleno Agosto, nos apetecía eso de dormir en algún sitio que tuviéramos que taparnos por la noche.

El viaje lo hicimos despacito parando en todos los miradores y con el tupper de tortilla bien a mano. Llegamos en 5 horas y es que no encontramos a casi nadie en la carretera, todo recto hasta la playa!

Lo mejor para mi fue la feria del Albariño que nos pilló por allí, trajimos botellas para toda la familia.

 

Las playas increíbles, donde acababa la arena empezaba el bosque de eucaliptos!

La comida y el alojamiento de lo mejor, por algo viene tanto guiri a España. Hicimos de turistas y nos apuntamos a todo lo que hacía una pareja de alemanes que estaban en nuestro hotel: paseo en barco con mejillones a bordo, ruta por monasterios y hasta visita al Museo del Peregrino en Santiago.

Mis recomendaciones para los viajeros:

  • Visitar La Toja
  • Escaparse un día a Santiago
  • y darse un paseo por las playas a primera hora de la mañana. Impresiona el paisaje.

Este año estamos pensando en cruzar a Portugal.

(Empleado de Oficinas Centrales, NAUTALIA)