Desde una de nuestras oficinas quiero haceros llegar la hermosura de un rincón que tenemos aquí cerquita de Extremadura, concretamente en la provincia de Huelva.

Normalmente, el público suele escoger para sus vacaciones sitios como Matalascañas, Punta umbría, Islantilla… La verdad es que nosotros siempre hemos recomendado poblaciones como las anteriores porque hay una gran variedad de servicios: restaurantes, chiringuitos, centros comerciales…

A día de hoy, y tras descubrir sitios como El Rompido, a todo aquel que me pide unos días de descanso en buenos hoteles, cerquita de Extremadura y  con una buena relación calidad-precio, le recomiendo este lugar perteneciente al municipio de Cartaya. No hay tanta aglomeración de público, la mayoría de los hoteles son de 4* y prácticamente nuevos, y las playas, simplemente fantásticas.

El Rompido, Huelva, Nautalia Viajes

La única pega que nos presentan los clientes de El Rompido, es que para desplazarse a la playa más bonita es necesario tomar un barco. En mi opinión, ese es el mejor factor. No en todas las poblaciones tienes la posibilidad de montarte en un barquito y notar la brisa del mar mientras te mecen las olas, todo por el módico precio de 3€.

La playa de El Rompido es una reserva natural, por lo tanto no hay nada edificado. Es como una lengua que se adentra en el mar. La arena es muy blanca, el agua casi no cubre y en verano no suele haber muchas olas.

Antes de llegar a la playa, para los amantes de la naturaleza, podemos ver un gran número de cangrejos y un criadero de almejas.

Para comer, nosotros escogimos uno de los restaurantes que hay en el pueblo (detrás del puerto) y tomamos un fantástico pescadito frito recién salido del mar.

Barca en El Rompido, Nautalia

Si queréis desplazaros a una población más grande, podéis ir a Cartaya, allí encontraréis un mayor número de servicios.

Para disfrutar de ambiente nocturno, nos recomendaron un chiringuito cerca de la zona, pero finalmente no fuimos. Era tal el paraíso que habíamos descubierto, que todas las noches íbamos a dar paseos y a disfrutar del mar en un pueblo típicamente marinero.

Espero que mi relato sirva para que más gente descubra este precioso destino.

(Estefanía Galán)